Un nuevo sábado en su vida, y una nueva final por disputar.
Misma rutina que en las últimas tres semanas, y a la cancha a jugar...
(Quedo un versito con rima y todo, y aunque no fue adrede lo dejamos así,
total ¿el tango no nos representa también?).

En la antesala se sabía que iba a ser un partido en el que claramente Schwank llevaría las riendas del desarrollo de cada punto, y así fue. Un primer set para un cuadrito, 6-1, paliza y media final adentro. Con el mismo ritmo arrancó el segundo set, y se adelantó 2 a 0, pero por algunos aciertos de Amado y por yerros propios el desarrollo se emparejó. Sin embargo, en el sprint final Schwank buscó concentrarse al máximo y apretó el acelerador para cerrar el partido con un 6-4. Otra vez sopa, y Hat-trick tenístico de títulos.
A nivel Future suma 30 victorias consecutivas. No pierde en un future desde Agosto del año pasado cuando perdió con Andrés Molteni 6-3 y 6-4 en octavos del Argentina F10. Desde ese día fueron 7 títulos a nivel Future, mechados con qualys de Challengers (pasó las de Montevideo, Aracajú y Bs. As., todas de la gira Petrobrás) e incluso algunas de nivel ATP como Viña del Mar, la de la Copa Telmex (cayó frente a Charly Berlocq en el partido decisivo) o la de Costa do Sauipe donde logró entrar al main draw. Apunta alto y da para soñar. Démosle tiempo.
Como muchos del resto de los tenistas Eduardo entró a una cancha por primera vez bajo un concepto meramente recreacional. Con el paso del tiempo, y a medida que iba desarrollando su juego, un sentimiento pasional por el tenis comenzó a crecer. El club se convirtió en su segunda casa y allí pasaba horas y horas pegándole a la pelotita sin parar, tanto que muchas veces su mamá Marta o su papá Eduardo (ya fallecido) tuvieron que hacer acto de presencia para decretar el final del partido y recobrarlo al ámbito familiar, como debe ser, comiendo en una mesa junto a sus hermanos Leonardo, Gerardo y Edgardo.

El tiempo fue pasando y Eduardo siempre se mantenía en lo más alto de cada categoría, incluso llego a ser numero 2 del mundo sub 18. Richard Gasquet y Rafael Nadal son también camada 1986. Al rafa no se lo cruzó mucho debido a que el mallorquín empezó a competir desde muy chico, pero si tuvo la posibilidad de entrenar con él y así lo recordó en una nota que le hizo un colega hace algunos años: “Me acuerdo de la Copa Davis juniors, con 16 años, y desde esa época ya era bueno, no perdía un partido. Con el que más roce tuve fue con el francés Gael Monfils. Fue número uno en juniors y ahora está 30 del mundo. En esa época, entrenando, estábamos bastante parejos. Me encantaría volver a jugar con él”. Hoy están separados uno y otro, ¿Se cruzarán algun día? Pronto lo sabremos...
El momento de dar el salto había llegado, y todo estaba dado para que su ascenso sea prominente, pero allí comenzaron las piedras en el camino. En un año y medio le pasó de todo. Primero falleció su papá y, por si fuera poco, tuvo una lesión en la espalda, una pequeña hernia de disco, que lo llevó a estar siete meses parado para poder recuperarse. Cuando se repuso volvió a entrenar y recién pudo tomar continuidad en el 2006, y vaya si lo hizo. Tuvo el mejor año de su carrera comenzando en el puesto 966, escaló mas de 650 puestos para llegar al 294 actual (su mejor ranking). Seis títulos Futures, una final, dos semis y cinco cuartos de final, además de un buen paso por la gira Petrobrás disputando cuatro etapas, atravesando la qualy en tres de ellas, son los logros de su curriculum tenístico en el 2006.
El 2007 lo arrancó bien arriba. Jugando qualys de ATP y mal no le fue. Pero empezó a perder regularidad en el juego y a sumar derrotas, seguramente por eso que decidió bajar a los futures para tomar confianza e intentar despegar nuevamente. Tras haber sido sparring en la última serie de Copa Davis frente a Suecia, Schwank ha vuelto a demostrar, al público y al él mismo

Desde Tenis Gaucho lo apoyamos y le deseamos la mejor de la suerte.
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